La economía de la Región Sureste de Coahuila atraviesa un periodo de inflexión estructural derivado de la volatilidad política en Estados Unidos, lo que obliga al sector industrial a priorizar la diversificación hacia los mercados de Asia y Europa, afirmó Jorge Verástegui Saucedo.
El director de operaciones de Grupo Alianza señaló que, ante el escenario de una posible no renovación del Tratado de Libre Comercio (T-MEC), Coahuila posee la madurez técnica y operativa para colocar su producción manufacturera en otras latitudes, rompiendo la barrera de dependencia con el mercado estadounidense que actualmente condiciona el ritmo productivo local.
‘TENEMOS QUE VOLTEAR A OTROS LADOS’
El análisis del sector industrial identifica la falta de renovación del T-MEC como el riesgo de mayor impacto para la estabilidad económica regional. Verástegui Saucedo subrayó que la capacidad de adaptación o resiliencia de Saltillo ha sido probada en crisis previas, pero enfatizó que la coyuntura actual exige un reenfoque de las políticas públicas económicas.
Este cambio de dirección responde a la necesidad de proteger el flujo comercial frente a los cambios de postura política en Washington, los cuales generan una incertidumbre que ya afecta los cronogramas de inversión de largo plazo.
“Tenemos que voltear a otros lados sí o sí, independientemente de que se firme o no”, sentenció el directivo. La propuesta de los industriales locales se centra en aprovechar la calidad de la manufactura coahuilense para capturar la demanda de los mercados europeos y asiáticos.
Este movimiento estratégico busca mitigar el impacto de las decisiones unilaterales del gobierno estadounidense sobre el Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero de la entidad, el cual constituye el motor principal del empleo formal en el corredor Saltillo-Ramos Arizpe.RESILIENCIA OPERATIVA
A pesar de los retos globales, la competitividad de Coahuila se mantiene como un activo vigente. Actualmente, la Secretaría de Economía estatal reporta una lista de espera de 35 proyectos de inversión, un indicador que Verástegui Saucedo calificó como un signo de tranquilidad para el sector empresarial.
Esta fila de prospectos sugiere que la infraestructura industrial y el talento humano de la región siguen siendo factores determinantes para la relocalización de empresas (nearshoring), incluso bajo un entorno de incertidumbre arancelaria.
En el caso específico de Grupo Alianza, el directivo reconoció que, tras un 2024 de resultados sobresalientes, el ciclo 2025 representó un periodo de resistencia y menor dinamismo. No obstante, el inicio de 2026 se perfila como una etapa de gestión e innovación para transformar los procesos internos y capturar las oportunidades que surgen de la crisis.
El enfoque actual de los parques industriales se centra en la retención de proyectos estratégicos y la optimización de costos para enfrentar el estancamiento observado en el ejercicio previo.
PROYECTOS EN ESPERA
El dinamismo del empleo local para el segundo semestre de 2026 dependerá estrictamente de la capacidad del estado para concretar los proyectos que hoy se encuentran “en fila”.
La resiliencia mencionada por los líderes del sector no es solo una capacidad de aguante, sino una estrategia de diversificación que busca reducir la vulnerabilidad de las cadenas de suministro locales.
La administración estatal y el sector privado coinciden en que la prudencia y la inteligencia en la relación bilateral con Estados Unidos son fundamentales, pero no deben sustituir la búsqueda de nuevos socios comerciales. La apuesta por la calidad y la competitividad técnica es lo que permitirá a Coahuila transitar de una economía sujeta al “humor” político externo hacia una plataforma de manufactura global con múltiples destinos de exportación.
La atención de los industriales coahuilenses se centrará en las próximas semanas en el avance de las mesas de negociación comercial y en los anuncios oficiales de la Secretaría de Economía respecto a la liberación de los proyectos estancados.
El éxito en la diversificación hacia Asia y Europa determinará si el PIB manufacturero de la entidad logra el repunte proyectado para el cierre del año o si se mantiene en una zona de crecimiento marginal.
