Enrique López Aguirre, presidente de la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) de Saltillo, confirmó que la ocupación hotelera en la ciudad para el mes de junio oscila entre el 10% y el 15%, cifra que refleja el incumplimiento de las expectativas de demanda turística asociadas al evento deportivo global.
La realidad del mercado se aparta de los pronósticos iniciales, forzando a las autoridades turísticas a gestionar una estrategia de contención para incentivar la afluencia.
EL CONTRASTE METROPOLITANO Y LA ESTRATEGIA DE CAPTACIÓN
Mientras Saltillo mantiene niveles de ocupación vinculados principalmente a su demanda estacional habitual, la zona metropolitana de Monterrey -específicamente los sectores de San Pedro y Apodaca- reporta niveles de ocupación cercanos al 90% para las fechas de los encuentros deportivos.
Ante este escenario, la OCV de Saltillo ha diseñado una táctica operativa centrada en el aprovechamiento del flujo de visitantes en la sede regiomontana.
El organismo participará activamente en el Fan Fest que se trasladará a San Pedro, donde promoverán paquetes turísticos que integran estancias de una a cinco noches y circuitos especializados en la ruta de los viñedos locales.
Esta estrategia busca convertir a Saltillo en una opción complementaria para los turistas que ya se encuentran en sitio, capitalizando la infraestructura existente mediante convenios con operadores turísticos.
IMPACTO EN LA ECONOMÍA REGIONAL
La baja ocupación actual tiene implicaciones directas en el sector servicios, pilar fundamental para el Producto Interno Bruto (PIB) regional y la generación de empleo en Coahuila.
La hotelería y la industria restaurantera dependen del volumen de visitantes para sostener sus plantillas laborales y el flujo de caja operativo. La falta de una derrama económica vinculada al Mundial representa un costo de oportunidad para un sector que había anticipado una inercia de crecimiento más pronunciada para el presente mes.
La OCV evaluará el desempeño comercial durante la primera semana del torneo para determinar la viabilidad de activar una estrategia comercial, orientado a responder a las fluctuaciones reales que presente la demanda del mercado internacional en los días subsecuentes.
