Ante el reciente surgimiento de grupos que promueven conductas violentas en redes sociales, donde se organizan, incitan y comparten recomendaciones para generar pánico en escuelas mediante amenazas de tiroteos, existe la posibilidad de que opere una red de personas hábilmente comunicadas para realizar este tipo de actos, señaló Karla Valdés García, coordinadora general de Vinculación e Innovación Productiva de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC).
La especialista en psicología e investigadora advirtió que esta situación se ha vuelto particularmente alarmante tras el reciente tiroteo en las pirámides de Teotihuacán, seguido de múltiples amenazas detectadas en todo el país prácticamente de manera simultánea, lo que sugiere la posible existencia de una red de comunicación organizada.
Consideró crucial que las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, desarrollen protocolos para atender estas amenazas, identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes.
Destacó que diversos estudios han demostrado que muchas de las personas involucradas en tiroteos han sido víctimas de bullying, rechazo, segregación y aislamiento, factores que pueden detonar este tipo de amenazas y, en casos extremos, derivar en actos violentos contra la población.
“Estas experiencias pueden generar un deseo de venganza, de ser vistos o de expresar un mensaje de manera brutal y atroz”, señaló.
IMPLEMENTA LA UADEC ACCIONES PREVENTIVAS
Aunque la UAdeC no ha detectado una radicalización significativa de grupos sociales en ninguno de sus campus, existe preocupación de que esta tendencia pueda expandirse, especialmente ante casos lamentables de tiroteos y hechos violentos registrados en el país y en la entidad.
“La universidad trabaja en la creación de nuevos protocolos de detección, atención y prevención de estas situaciones, la Secretaría General, en colaboración con el personal de seguridad, implementa medidas preventivas; además, ya se trabaja con el programa de tutorías para identificar a estudiantes con malestar emocional, que suelen ser las primeras señales, y brindarles atención y acompañamiento”, agregó.
Karla Valdés reconoció que el tema está directamente relacionado con la salud mental, aunque aclaró que este fenómeno suele asociarse más con la agresividad, la violencia y la ira que con la depresión o la ansiedad.
Asimismo, explicó que la universidad colabora con el área de formación docente, donde cada semestre se capacita a los profesores mediante cursos y talleres enfocados en salud mental, bienestar y manejo de las emociones de los estudiantes.
“El objetivo es prevenir actos violentos, así como problemas como la depresión, ansiedad, adicciones o pensamientos autolesivos”, finalizó.
