Las plantas automotrices del corredor industrial Saltillo-Ramos Arizpe cerraron abril de 2026 con resultados que reflejan la tensión entre la demanda doméstica en expansión y la presión exportadora derivada del entorno arancelario entre México y Estados Unidos.
General Motors (GM) y Stellantis, las dos armadoras con operaciones productivas en el sureste de Coahuila, ofrecen en los datos de abril una radiografía de dos estrategias en tiempo real: una apuesta sostenida de Stellantis por el volumen de producción y la exportación, frente a una GM que vende más en México pero pierde terreno en el mercado externo, revela el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros del Inegi.
La planta de Stellantis en Saltillo, donde se ensamblan unidades de la línea RAM, entre otros modelos, registró en abril de 2026 una producción de 43 mil 957 vehículos, frente a 21 mil 69 del mismo mes del año anterior.
El alza de 108.6% en un solo mes es el dato más notable del reporte sectorial. En términos acumulados, la producción de Stellantis en el periodo enero-abril sumó 148 mil 203 unidades, un incremento de 33.2% respecto a las 111 mil 227 del mismo lapso de 2025.
El crecimiento productivo se tradujo directamente en exportaciones. Stellantis embarcó en abril 37 mil 951 unidades al mercado externo, frente a 16 mil 413 en abril de 2025, un salto de 131.2% que la convierte en la armadora con mayor dinamismo exportador del mes a nivel nacional. En el acumulado enero-abril, las exportaciones de la marca sumaron 117 mil 063 unidades, 38.3% por encima de las 84 mil 628 del año anterior.
En el mercado interno, Stellantis también avanzó: vendió 7 mil 170 unidades en abril (+15.8% anual) y acumula 32 mil 336 en el cuatrimestre, con una variación positiva de 18.5% frente a 2025. Los tres indicadores, producción, exportación y ventas domésticas, apuntan en la misma dirección.
GM: VENTAS DOMÉSTICAS AL ALZA, EXPORTACIONES BAJO PRESIÓN
General Motors, cuyas plantas en Ramos Arizpe fabrican el Chevrolet Equinox EV y el Blazer EV, modelos estratégicos en la transición hacia la electromovilidad, presenta una dinámica distinta.
En el mercado interno, la armadora colocó 15 mil 807 unidades en abril de 2026, un crecimiento de 6.0% respecto a las 14 mil 915 de abril de 2025. En el acumulado enero-abril, GM suma 66 mil 078 vehículos vendidos en México (+2.8%), lo que la mantiene como la marca de mayor volumen entre las afiliadas a la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Sin embargo, la producción mensual de GM registró una ligera contracción: 71 mil 676 unidades en abril de 2026 frente a 72 mil 562 en el mismo mes del año anterior, una caída de 1.2%.
El acumulado enero-abril muestra un comportamiento más favorable, 291 mil 031 unidades producidas, con alza de 2.9%, lo que sugiere que el mes de abril fue un punto de inflexión puntual más que una tendencia estructural.
La señal más relevante para el corredor coahuilense está en las exportaciones. GM exportó 67 mil 945 unidades en abril de 2026, una reducción de 11.1% frente a las 76 mil 443 del mismo mes de 2025. Esta caída mensual, la más pronunciada entre las grandes armadoras del reporte, refleja directamente el impacto de los ajustes arancelarios impuestos por el gobierno de Estados Unidos sobre los vehículos fabricados en México, mercado al que se destinan la mayor parte de las unidades ensambladas en Ramos Arizpe.
En el acumulado enero-abril, las exportaciones de GM prácticamente no variaron: 263 mil 159 unidades frente a 262 mil 811 en 2025, una diferencia de apenas 0.1%.
EL IMPACTO REGIONAL: DOS PLANTAS, DOS VELOCIDADES
La divergencia entre ambas armadoras tiene consecuencias directas sobre el empleo y el PIB manufacturero del sureste de Coahuila. El PIB manufacturero, indicador que mide el valor agregado generado por la industria de transformación en una entidad, depende en el caso de Coahuila de manera estructural del ritmo de producción del corredor automotriz Saltillo-Ramos Arizpe.
El salto productivo de Stellantis implica mayor demanda de turnos, insumos y servicios logísticos en la zona de Saltillo, lo que genera un efecto multiplicador sobre el empleo formal local.
En contraste, la caída de exportaciones de GM desde Ramos Arizpe, aun cuando la producción acumulada sigue en positivo, anticipa presión sobre los ritmos de ensamble en los meses siguientes si la política arancelaria de Estados Unidos no se modifica.
Este contexto es coherente con los datos del IMSS para Coahuila en el mismo periodo: el estado encadenó dos meses consecutivos de recuperación de empleo formal en marzo y abril de 2026, aunque el déficit acumulado desde el desplome de diciembre de 2025 aún no se ha cerrado completamente.
EL MERCADO EN CONJUNTO: CIFRAS QUE CONTEXTUALIZAN
El total de ventas al público de vehículos ligeros en México alcanzó 118 mil 859 unidades en abril de 2026, un alza de 8.63% frente a abril de 2025. En el acumulado enero-abril, el mercado suma 500 mil 512 unidades vendidas, con una variación de 4.84% respecto al año anterior. La producción total del sector llegó a 329 mil 878 unidades en abril (+2.14% anual), y las exportaciones sumaron 286 mil 317 unidades en el mismo mes (+11.43% anual).
En ese contexto nacional de expansión moderada, la divergencia entre las dos armadoras coahuilenses resulta más significativa: Stellantis crece por encima del promedio del sector en los tres indicadores, mientras GM lo hace en ventas pero cede en producción mensual y, sobre todo, en exportaciones.
El desempeño exportador de GM en los meses de mayo y junio será el indicador clave para determinar si la caída de abril fue una corrección puntual o el inicio de un ajuste más prolongado en el ritmo de producción de las plantas de Ramos Arizpe.
La definición del marco arancelario en el contexto de la renegociación del T-MEC, cuyas conversaciones entre México y Estados Unidos se concentran en el segundo trimestre de 2026, marcará el piso desde el cual ambas armadoras calibrarán sus planes de producción para el segundo semestre del año.
